FALSAS CREENCIAS EN TORNO A LA ENERGÍA ELÉCTRICA

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Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

En la mañana del día de ayer, leí la información de que el senador de la provincia de Barahona, señor Eddy Mateo Vásquez, había sometido al Senado de la República una Resolución donde “solicita servicio 24 horas de luz en La Ciénaga, Paraíso y Enriquillo, tomando como Base los Parques Eólicos Los Cocos y Larimar”.

Entre sus considerandos señala: “Que en la comunidad de Enriquillo se instaló el parque eólico Los Cosos, el que con unos 40 molinos genera un total de 77.2 MW, lo que equivale a abastecer a 100,000 hogares con energía o a un millón de bombillos de bajo consumo encendido durante un año, todos a base de energía limpia, situando a la República Dominicana en el espacio del desarrollo y uso de la energía renovable;

 Que, en la misma comunidad de Enriquillo, se ha inaugurado el parque eólico Larimar, el que cuenta con 15 aerogeneradores vestas, los que generan un total de 49.5 MW, lo que evitará la emisión a la atmósfera de 140,000 toneladas de CO2 al año y ahorrará la importación y uso de 335,000 barriles de petróleo, beneficiando así al medio ambiente;

 Que no obstante esta alta generación de energía eléctrica limpia, las comunidades cercanas a estos importantes parques eléctricos, como son los municipios de La Ciénaga, Paraíso y Enriquillo, reciben largas tandas de apagones que se prolongan por varias horas, lo que afecta su vida cotidiana, su desenvolvimiento social y el turismo, principalmente en lugares de alto desarrollo turístico, lo que afecta el destino y la economía de sus habitantes;

Que los municipios cercanos a los parques eólicos Los Cocos y Larimar ameritan la atención urgente de la CDEEE y EDESUR, a los fines de, aprovechando la energía limpia, les sirvan el servicio eléctrico 24 horas, generando un impacto positivo directo para aquellos habitantes y lograr posicionar al turismo regional en los espacios que amerita”.

Este pedido del Senador me hizo recordar un trabajo que les había asignado a los estudiantes del INTEC en el año 1989, específicamente a los estudiantes de ingeniería que recibían la clase de líneas de transmisión.

En la población dominicana, se tiene la creencia de que si una unidad generadora de electricidad está ubicada en una población determinada, en esa demarcación debe haber mucha energía y potencia eléctrica, no se debe ir la luz eléctrica, pues el o los parques de generación se encuentran en su zona geográfica.

Sin embargo, El Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), de la de República Dominicana, no funciona así, ya que toda la energía y potencia generada por las diferentes unidades generatrices del sistema, es enviada al Mercado Eléctrico Nacional (MEN), a través de las líneas de transmisión o red pública, para ello, primero se genera a un voltaje bajo, generalmente 13,800 voltios, que es enviado a una subestación elevadora, que por lo general eleva el voltaje a 69,000 voltios, o 138,000 voltios y otras veces a 345,000 voltios, que son los voltajes con que se transmite la energía y potencia eléctrica en la República Dominicana, de modo que a mayor voltaje menor es la pérdida en las redes eléctricas.

Estas líneas eléctricas conducen la potencia y la energía producida por los parques de generación, hasta los bornes de alta tensión de las subestaciones reductoras de voltaje, de las empresas distribuidoras de electricidad, a partir de ahí el voltaje es reducido de 69,000 voltios, 138,000 voltios o 345,000 voltios a 12,500 voltios que es el voltaje con que generalmente se distribuye la  potencia y la energía eléctrica, antes de llegar al centro de consumo, el último paso es transformar este voltaje hasta 220 voltios o 110 voltios, que es el voltaje utilizado normalmente en nuestras casas.

La energía eléctrica que llega a la Ciénaga, Paraíso y Enriquillo, lo hace a través del circuito de distribución que sale de la subestación eléctrica instalada en el Ingenio Barahona, recorriendo una inmensidad de kilómetros, en un circuito radial, con unos niveles muy altos de caída de tensión, lo que se traduce en mala calidad de corriente y voltaje.

La potencia y energía eléctrica producida por los Parques Eólicos Los Cocos y Larimar, es inyectada a la línea eléctrica que va por las montañas hasta el cruce de Cabral, de modo que lo solicitado por el senador Eddy Mateo, sencillamente no es posible.

Sin embargo, es una necesidad urgente construir una subestación eléctrica en Paraíso o en la Ciénaga, que permita alimentar a los hoteles y las comunidades costeras, con un suministro eficiente en calidad y frecuencia; para ello, habría que construir una línea eléctrica de 69,000 voltios por lo menos, desde los Cocos hasta el lugar de la subestación eléctrica, (Paraíso o la Ciénega).

Lo que hemos querido aclarar es que no importa el lugar donde se encuentre un parque de generación eléctrica, toda la energía y potencia producida por éste, es enviada al Mercado Eléctrico Nacional a través de las líneas de transmisión eléctrica, que tiene como baricentro a la subestación de Palamara en Santo Domingo.

 

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