Opinión

EL ACTO DE PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL HOMBRE QUE SE FUE

Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

Anoche asistimos al Centro Cultural del Banco de Reservas, para participar de la puesta en circulación del libro “El hombre que se fue” de la autoría del amigo y hermano Juan Matos; un evento que reunió una exuberante muestra de los mejores habitantes de la provincia y del país, así como una pléyade de intelectuales y personas de bien; además de amigos y amigas, y sobre todo esas profesoras que nos nutrieron con el pan de la enseñanza, para las cuales el poeta rindió un muy merecido homenaje.

El acto estuvo a la altura de la ocasión, excelente, yo diría soberbia, fue la presentación a cargo del poeta Luis Carvajal, quien procedió a destejer la obra, con la majestuosidad de su contenido, dándole movimiento sonoro a las prosas plasmadas con agudeza por el autor, Carvajal logró introducirse en cada poema, y parecía como si Juan Matos hubiese reproducido con vida cada acto del soneto donde Carvajal me recordaba el Retrato de Dorian Gray, escrito por Oscar Wilde.

La conducción no fue lo suficientemente lucida y el acto fue un poco extenso.

La presentación por parte de Juan Matos, sencillamente fue sublime, envolvió al público con la magia de sus versos, por cada poro una palabra, por cada suspiro un poema, la sala vibrara al compás de la estructura de versos presentando diversas combinaciones, que terminaban en una métrica finísimamente bien lograda.

Ya Juan nos decía que este acto era atípico, y lo fue, pues “era la noche imagen de la noche”, “era la vida imagen de la vida”. Esa imagen de un poeta envuelto en la sala de la noche, rodeado del afecto de amigos, hermanos, familiares y seres queridos, por mucho tiempo quedará flotando en mi memoria, sobre todo, porque el poeta no dejaba espacio para la duda, cada intersticio del alma se llenaba de emoción, cada incógnita fue despejada.

Loor al más grande y prolífico de los poetas nacidos en la provincia de Barahona, una de las mejores plumas de la poesía dominicana. Gracias por siempre a un Bateyero, que tan dignamente nos representa.

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