Opinión

Ingenio Barahona: Batey Central división social y lucha de clases

Por Ing. Carlos Manuel Diloné

Desde antes de haber nacido y hasta hace poco, en el Batey Central del ingenio Barahona, se marcaban de forma claramente definidas las diferencias sociales y económicas de manera geográfica, estableciéndose los niveles de jerarquía en función a la cercanía que se tuviese con la casa del administrador del ingenio. Así por ejemplo, los que vivían más cerca del administrador eran los que ocupaban los niveles más importantes en el tren de mando del ingenio, luego iban los que desempeñaban funciones técnicas clasificadas, y finalmente los obreros o asalariados, aunque en esencia todos eran trabajadores.

Parecía como si fuese una casa antigua, primero la sala (el Administrador y los Directores), luego el comedor (funcionarios de alto mando), después la cocina (funcionarios y técnicos medios), más luego el patio (los obreros). De tal modo, que al llegar al Batey Central, primero se divisaba el pasto siempre verde del Estadio de fútbol frente a la casa del Administrador y los Directores del Ingenio, con una histórica calle que iniciaba o terminaba en la Oficina Principal del Central Azucarero, con un pequeño parque recreativo en frente de la misma.

La lucha para ese entonces, consistía en vivir lo más cerca posible de la casa del administrador, por ejemplo, el que vivía en las Salinas que era la parte más alejada de la casa del administrador, era un obrero de la más baja “categoría social”. Existen cientos de relatos de personas que se pelearon, agredieron, acuchillaron y mataron por una vivienda, que aunque era propiedad del Ingenio, la reclamaban como forma de cambiar de estatus.

Así surgieron en el Batey Central, el Country Club, lugar al que asistían las personas de alta posición en el Central Azucarero, el Club Juan Pablo Duarte, lugar al que asistían los ciudadanos de posición media; y el Bar de Chichí Cuna, lugar normalmente frecuentado por los obreros, menos pudiente.

Esta división geográfica, se traslado al ámbito personal y entonces se produjeron luchas estériles entre personas sencillas.

La burguesía en todas partes del mundo, es la clase de los modernos capitalistas, son los propietarios de los medios de producción y los patrones de los asalariados.

El proletariado es la clase moderna de los asalariados, no son propietarios de medios de producción, se ven obligados a vender su fuerza laboral para subsistir. De esta clase está formado en más de un 95%, el tejido social de nuestro amado Batey Central.

Es ahí donde tenemos que centrar esfuerzos y cambiar mentalidades, hay que desarrollar una clase económica Bateyera, que construya y adquiera medios de producción, como forma de invertir en nuestro municipio.

Una clase social definida por las relaciones de producción, es decir, por la forma en que los hombres producen mercancías. No me explico cómo todavía en Villa Central, no existe una estación de expendio de combustible, una clínica, un supermercado, una emisora de radio, ect., la razón es una, no tenemos una clase económica, lo suficientemente fuerte, cómo para desarrollar estos importantes proyectos para nuestra comunidad.

Para Karl Marx las clases sociales pueden entenderse de dos formas, sea como: 1) grupos de individuos que se definen por una misma categorización de sus formas de relacionarse con los medios materiales de producción (particularmente la forma de obtención de sus rentas), o 2) una conciencia de clase entendida como la creencia en una comunidad de intereses entre un tipo específico de relaciones socioeconómicas.

Son los hombres los llamados a desarrollar los pueblos y no a la inversa, no debemos sentarnos a esperar que el gobierno u organismos internacionales vengan a provocar nuestro desarrollo, NO LO HARÁN, sencillamente no les importa, mientras tanto seguimos sumido en el valladar de la esperanza, contemplando de forma pacífica, como lentamente nos vamos corroyendo por el paso inevitable del tiempo.

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