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Israel está construyendo un muro nuevo, diferente a los demás

 

 

KFAR SIRKIN, Israel — Israel está construyendo otro muro para protegerse de sus enemigos. Pero no va a ser un esperpento físico: la mayor parte de este muro será invisible.

Algunos oficiales militares explicaron que, los próximos meses, el ejército israelí apurará la construcción de una barrera subterránea alrededor de la Franja de Gaza, diseñada para bloquear los túneles que se extienden por debajo de la frontera hasta llegar a Israel, como los que usaban los militantes de Hamas para emboscar las bases militares durante la guerra que duró todo el verano de 2014.

Amenazado por fuerzas hostiles en la mayor parte de su frontera, Israel ya se encuentra rodeado de murallas. Vallas sobre la superficie y secciones de muro de concreto rodean y atraviesan partes de Cisjordania, un legado de los atentados suicidas durante la segunda intifada.

Además, unas cercas colosales de acero se levantan a lo largo de la frontera norte con Líbano y Siria, la frontera sur con Jordania y el Sinaí egipcio, así como alrededor de Gaza, el enclave costero de Palestina controlado durante la última década por Hamas, el grupo militar islámico.

Este tipo de enfoque parece haberse puesto de moda en el ámbito internacional. El presidente Donald Trump se refirió al muro de Israel (sin especificar cuál) como el modelo a seguir para la muralla que quiere construir a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos. En el mismo sentido, la crisis migratoria ha despertado el interés europeo en las técnicas israelíes para la construcción de barreras.

Los oficiales militares israelíes son extremadamente discretos sobre cómo funcionará la nueva muralla subterránea; solo han dicho que incluirá una sección que irá por arriba del suelo y que se incorporarán capas de sistemas tecnológicos avanzados. Se espera que el costo de este muro sea de unos 4000 millones de shekels (más de mil millones de dólares) y que alcance casi 40 metros de profundidad, según las noticias israelíes.

El comandante general Eyal Zamir, líder de las fuerzas armadas del Comando Sur, explicó a los reporteros que el muro estaría terminado en unos dos años. Mientras tanto, el ejército israelí trabaja para asegurar que este proyecto no genere otra guerra.

Los comandantes insisten en que el muro solo busca defender a los israelíes, y subrayan que será construido en territorio israelí, con la esperanza de descartar cualquier justificación para que Hamas ataque a los equipos de construcción e inicie otro periodo de combates.

Recientemente algunos oficiales del ejército publicaron fotografías aéreas y coordenadas de GPS de dos construcciones residenciales en Gaza que, según dijeron, escondían entradas a las redes de túneles de Hamas. Zamir aseguró que estas construcciones serían objetivos militares legítimos en tiempos de guerra, lo que pondría en peligro a sus ocupantes.

Una de las edificaciones tiene seis pisos de alto y se erigió en los últimos dos años, según el ejército; la otra es la residencia de un miembro de Hamas y sus hijos y conecta con una mezquita vecina. Estos son solo dos ejemplos de “todo un conjunto de objetivos”, afirmó.

“Vemos que Hamas está inhibida y refrenada, y que está controlando a otros”, declaró el general a los reporteros en un informe telefónico. Sin embargo, añadió: “Nuestro servicio de inteligencia muestra sin ninguna duda que Hamas está construyendo la infraestructura para una segunda serie de batallas en zonas civiles”.

Una relativa calma ha prevalecido a lo largo de la frontera desde la guerra de 2014, la tercera entre Israel y Hamas en seis años. No obstante, el general Zamir explicó que la situación era “potencialmente explosiva” y en determinado momento podría derivar en otro conflicto.

El ejército de Israel, que cuenta con tecnología avanzada, hizo una fuerte inversión para combatir las armas de menor nivel tecnológico de Hamas. Israel desarrolló el sistema de defensa aéreo Cúpula de Hierro para derribar los rudimentarios misiles que Hamas y otros grupos militares lanzan a sus ciudades. Al enfrentar la precisión de la Cúpula de Hierro, Hamas prefirió ir bajo tierra y concentrarse en la construcción de túneles. Los oficiales de Hamas insistieron en que no los asustaría el muro subterráneo de Israel.

“Las amenazas de la ocupación no asustan a la resistencia”, declaró Hazim Kazim, portavoz de Hamas, en una entrevista. “Todas estas acciones de la ocupación no los pondrán a salvo”, añadió. “A juzgar por la experiencia previa, la resistencia encontrará la forma de vencer estos obstáculos”.

 
Imagen de un video que se le muestra a los soldados durante un entrenamiento con un sistema de simulación de túneles de realidad virtual en una unidad de ingeniería de combate. CreditFuerzas de Defensa de Israel

La campaña publicitaria del ejército sigue un proyecto piloto de tres meses en una parte inicial de la nueva barrera. Se contratará a unos mil trabajadores civiles para la construcción.

En 2014, después de 50 días de lucha, Israel dijo que había inhabilitado decenas de túneles construidos por Hamas; entre ellos, varios que llegaban a territorio israelí y ponían en peligro a las comunidades civiles vecinas. Algunos se habían usado durante la guerra para atacar a los soldados.

Israel explicó que desde entonces Hamas ha venido trabajando de manera ferviente para poner a funcionar de nuevo y expandir su red de túneles, así como su reserva de misiles, aun cuando cuando los habitantes de Gaza sufren una continua crisis humanitaria, la cual incluye una grave falta de electricidad durante lo que ha sido un verano abrasador.

Para enfrentar los desafíos de la contienda subterránea, los soldados israelíes ahora usan sistemas de realidad virtual para simular peleas en túneles y entrenarse en redes laberínticas de túneles de concreto construidas como las de Gaza.

En medio de la semana, en la base militar Sirkin, en la región central de Israel, cerca de una decena de soldados de una unidad especial de ingeniería de combate se pusieron cascos de realidad virtual en un salón de clases, mientras los instructores los dirigían en una simulación. Se encontraban virtualmente en un túnel estrecho, formados en fila. Activando interruptores podían llenar el túnel de niebla o sumergirlos en la luz verde de la visión nocturna. Al doblar, se encontraron con un militante virtual de Hamas cavando en ropa de faena y con una kufiyya de cuadros rojos.

Durante una entrevista en la base Sirkin, el general de brigada Oshri Lugassy, oficial en jefe de ingeniería, explicó que actualmente “hay cientos de kilómetros” de túneles extendiéndose por debajo de la Franja de Gaza. Desde 2014, cuando quedó expuesta la amplitud del problema subterráneo, las unidades de ingeniería han adquirido decenas de herramientas mecánicas de trabajo pesado, perforadoras y excavadoras, afirmó.

Los residentes israelíes de las comunidades que limitan con la Franja de Gaza se han quejado durante mucho tiempo de escuchar las excavaciones de los túneles de Hamas por la noche. El general Lugassy explicó que sus ingenieros militares “se han vuelto expertos en sonido” y que la mayoría de las “excavaciones” que escucha la gente en realidad son la puerta de un almacén que azota el viento o incluso algún animal pequeño masticando raíces de pasto.

Sin embargo, “si escuchas algo así por la noche, quedas convencido de que están cavando bajo tu casa”, reconoció.

 

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