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La operación para perder peso es más efectiva que una dieta. ¿Por qué?

“La cirugía para perder peso es probablemente la intervención más efectiva que existe”, dijo Laurie K. Twells, epidemióloga en el Hospital Memorial de la Universidad de Newfoundland. Tal aseveración se basa en su experiencia con pacientes obesos y en un análisis detallado de los mejores estudios que se han hecho hasta ahora, que muestran que la cirugía para perder peso es capaz de revertir las consecuencias devastadoras en la salud y la calidad de vida del sobrepeso extremo.

“Aún no me he topado con un paciente que no recomiende la cirugía”, dice la Dra. Twells en una entrevista. “La mayoría desearía habérsela hecho diez años antes”.

Explicó que la gran mayoría de los pacientes que se someten a una cirugía de este tipo han pasado años tratando, sin éxito, de perder peso y mantenerse en forma. La razón de los fracasos no es la falta de voluntad.

Al revisar los estudios que dieron seguimiento a pacientes durante un periodo de cinco a 25 años después de la cirugía para perder peso, la Dra. Twells y sus colegas descubrieron beneficios a largo plazo en la salud y calidad de vida de los pacientes. Comparados con los que no se hicieron la operación, aquellos que sí se sometieron a ella estaban mucho mejor física, emocional y socialmente.

Se consideraban a sí mismos mucho más saludables y reportaban menos problemas de movilidad y de dolor, aquellos relacionados con llevar a cabo actividades diarias, menos problemas de interacción social y también menos sentimientos de depresión y ansiedad, entre otros factores que podrían afectar su bienestar general.

También reportaron mejores niveles de azúcar en la sangre, de presión sanguínea y de lípidos gracias a la cirugía bariátrica.

Con las dos técnicas más populares –bypass gástrico o tubo gástrico–, “los beneficios metabólicos son independientes de cuánto peso se pierde”, dijo la Dra. Stacy Brethauer, de la Cleveland Clinic. Ambos métodos reducen de manera permanente el tamaño del estómago.

Los expertos en el área opinan que la renuencia de algunas aseguradoras médicas para cubrir el costo de las intervenciones para perder peso es una decisión que pretende ahorrar dinero en el presente, pero que a la larga les costará más caro. Tratar de revertir los efectos de la obesidad mórbida puede generar muchos más gastos por paciente a largo plazo que el precio promedio de 30.000 dólares que cuesta la operación; en algunos casos el incremento podría ser incluso de millones de dólares.

“Menos del uno por ciento de quienes son elegibles para cirugía bariátrica realmente se someten a ella”, dijo el Dr. Jon C. Gould, cirujano del Medical College de Wisconsin. “Aunque la mayoría tienen cobertura médica” las aseguradoras “la ponen fuera del alcance de muchos al demandar que ya presenten consecuencias médicas relacionadas a la obesidad y que ya estén tomando ciertos medicamentos”.

Se piensa que la mayoría de la gente que se somete a este tipo de intervención recupera todo o casi todo el peso que perdió, pero los estudios más recientes demuestran lo contrario. En un seguimiento durante una década a 1787 veteranos que se hicieron la cirugía de bypass gástrico, solamente el 3,4 por ciento volvió al cinco por ciento de su peso inicial después de diez años.

 

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