Opinión

Los Cambios Sociales: Tan Rápidos como Imperceptibles.

Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

Cuenta la historia que el emperador chino, Shih Huang Ti, quiso que la historia comenzara con él, este emperador ordenó la edificación de la casi infinita muralla china, asimismo dispuso que se quemaran todos los libros anteriores a él, hizo desterrar a su madre por libertina, los ortodoxos en su dura justicia, no observaron otra cosa que no fuera una desmedida impiedad.

Quemar libros y erigir fortificaciones es tarea común de los príncipes; lo único singular en Shih Huang Ti fue la escala en que obró. Así lo dejan entender algunos sinólogos. Erigió la muralla, porque las murallas eran defensas; quemó los libros, porque la oposición los invocaba para alabar a los antiguos emperadores, tal vez, quiso abolir todo el pasado para abolir un solo recuerdo; la infamia de su madre. Herbert Allen Giles cuenta que quienes ocultaron libros fueron marcados con un hierro candente y condenados a construir, hasta el día de su muerte, la desaforada muralla.

Contemporáneo de las guerras de Aníbal, Shih Huang Ti, rey de Tsin, redujo a su poder los Seis Reinos y borró el sistema feudal. Sin embargo, tres mil años de cronología tenían los chinos, cuando Shih Huang Ti ordenó que la historia comenzara con él.

En la política vernácula Dominicana, muchos políticos han pretendido lo que quiso el emperador Shih Huang Ti, y se han hecho llamar de diversas maneras. “Quizá el Emperador quiso recrear el principio del tiempo y se llamó Primero, para ser realmente primero, y se llamó Huang Ti, para ser de algún modo Huang Ti, el legendario emperador que inventó la escritura y la brújula”.

Los hechos no pasan, suceden; es por ello, que las transformaciones o los cambios sociales, muchas veces se originan en periodos tan breves de tiempo, que un observador común no logra percibirlo, además estos cambios logran aumentar de forma insensible, de modo que cuando se visualizan ya es una masa gigante que se hace dueña de su propio destino. Hay que tener en cuenta, también, que no todos los cambios son conscientemente elaborados, sino que a veces se consiguen sin querer. Y por supuesto, no todos los cambios son a positivo, también existen en la historia innumerables cambios sociales que se pueden considerar como negativos.

Los cambios sociales son constantes e irreversibles, tan solo su ritmo y dirección varían. En otras palabras son transformaciones en la estructura social, cambios de las instituciones, leyes, sistemas políticos y cambios en las relaciones sociales de una sociedad. Es decir: el cambio social consiste en la evolución de las sociedades, desde cambios a gran escala hasta pequeñas alteraciones.

El pionero en desarrollar una teoría explicativa de las transformaciones sociales fue Augusto Comte (1798-1857), quién dividió teóricamente el cambio entre dos partes. Por un lado, la dinámica social (es el fluir de las costumbres, usos y creencias de una sociedad), y por otro lado, la estática social (“orden”, que se logra cuando se da el consenso universal, la solidaridad y una equilibrada división del trabajo).

Todo parece indicar que los vientos que soplan del sur, han traído un nuevo Cambio Social en la política Dominicana, es probable que los gobernados quieran gobiernos sencillos, sin parafernalias, líderes de carne y huesos, humanos por decirlo de algún modo. Al parecer no quieren mesías, ni emperadores, ni príncipes, ni hombres que estén por encima de las instituciones y de la Justicia, quieren decencia, humildad, honestidad y decoro.

 “La oveja mansa se chupa su teta y la ajena”, ¿conviene entonces aplicar este postulado? Al parecer ya es tarde para ablandar habichuelas. En Canoa, el campo donde nació mi adorada madre, Aquino le dice a la esposa “y es fácil Babey, hacer fila en INESPRE para comer caliente a las doce”, ante los reclamos por parte de ésta de contar a tiempo con los alimentos que escasean en la casa.

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