Opinión

Los guerreros que actúan sin causas Justas

Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

 

Es muy frecuente en nuestra colectividad, encontrarnos con personas que van creando toda una estela de comportamientos, que trastoca o revuelca el orden lógico con el que se convive de forma ordenada en la sociedad.

 

No son los llamados anarquistas, quienes obedeciendo a una doctrina, establecen la negación del gobierno y, además, del Estado como régimen y autoridad; pero establecen un conjunto de principios en torno a la exaltación del ideal de libertad, entendido éste como el derecho a ser dueño de la propia vida, es decir, poseer total autonomía de decisión sobre lo relativo al individuo. Esta libertad conduce al rechazo de cualquier autoridad, ya sea política, religiosa o moral, hecho que queda reflejado en la famosa frase “ni Dios ni amo”. Es por ello que el anarquismo se declara apolítico y anti político, es decir, reacio a la participación en un gobierno.

 

Me refiero en este caso, al conjunto de personas que tienen la necesidad de expresarse, aunque haciéndolo hagan daños, que actúan sin que ninguna causa justa le dé razón a su accionar. -Lo digo aunque me muera, aunque me echen-, – no me disculpo hasta que me demuestren que no digo la verdad-, – primero muerto antes que callarme -, estas y muchas otras expresiones son muy comunes de estos guerreros sin causas. No importa si nadie le escucha.

 

Resulta que las sociedades mientras más atrasadas son, más habitadas de estos guerreros se encuentran, es que son metiches, necesitan llamar la atención, se creen valer tres reales, y los reales se ofenden cuando se quieren usar para este tipo de transacción.

 

Por lo común, este tipo de personajes creen que han alcanzado la realización plena, aunque ellos mismos no se lo creen, es lo que quieren vender en los otros, pero en su interior fluyen, como en las vísceras, los vientos huracanados del miedo y la desesperanza, y viven luchando como todos por lograr el primer peldaño de la pirámide de Maslow.

 

Hace bastante tiempo que nuestra sociedad fue penetrada por estos guerreros, es fácil realizar un repaso histórico en nuestra provincia de Barahona, para colegir que siempre, al igual que Guacanagaríx, los barahoneros hemos deseado lo extranjero a lo nuestro.

 

El resultado directo de este comportamiento, ha sido una débil sociedad económica barahonera, lo que retrasa el que se puedan crear las condiciones necesarias para el aprovechamiento de los recursos con que dispone la provincia. Por ello, todo se lo dejamos al gobierno, si queremos desarrollar la playa de Saladillas, le gritamos al gobierno, por poner un simple ejemplo.

 

Desde mi infancia y hasta la época actual, que yo sepa, unos tres administradores del Ingenio Barahona han sido de la provincia, y vean hermanos, qué precio tan alto han tenido que pagar, se los comieron, los criticaron, fueron los centros de diálogos y comentarios, saben por qué? Sencillamente, porque llegaron a la cima del tren de mando.

 

Los guerreros tomaron eso para desarrollar toda una vocinglería de sandeces, aunque en el fondo le mortificaba el progreso del otro. Aquí bien podría aplicarse la frase famosa, “por el hecho de que un caballo haya nacido en una pocilga, no significa que va a ser cerdo”.

 

Es tiempo de avanzar, es tiempo de mirar al futuro, es tiempo de planificar, resulta impostergable definir la sociedad que queremos en los próximos 30 años.

 

Sólo unidos alcanzaremos la meta.

 

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