CUANDO «SANTOS» SE CONVIRTIERON EN TAZAS DE CAFÉ

POR: DR. RAFAEL LEONIDAS PÉREZ Y PÉREZ.

DESDE NIÑO VEÍA A MI ABUELA MATERNA ORAR DÍA A DÍA ANTE SU ALTAR DE SANTOS CATÓLICOS, EN SU HOGAR DE DUVERGÉ.

EN MI HOGAR DE SANTO DOMINGO, POCO A POCO FUI FORMANDO UN ALTAR PARA MIS ORACIONES MATUTINAS SOBRE TODO, POR ESA COSTUMBRE O TRADICIÓN INCULCADA POR MI ABUELA MATERNA.

EN CIERTA OCASIÓN FUI CON MI PADRE Y MI TÍO FANJUL A VISITAR A AMIGOS EN ANGOSTURA, ENTONCES JURISDICCIÓN DE MELLA DE DUVERGÉ.

ERAN DOS ANCIANITOS, MARIDO Y MUJER, QUE VIVÍAN EN SU HUMILDE CASA DE ESTA OTRORA PUJANTE COMUNIDAD FUNDADA POR EL ESPAÑOL,  JOSÉ FLORENCIO PÉREZ (DON CHEPE), EL MISMO DE «EL CERRO DE DON CHEPE» (DONDE TENÍA CRIANZA DE CABRAS), CERCA DE EL CANTÓN DE LAS BAITOAS; Y EL MISMO DE LA FLORIDA, TAMBIÉN EN LA ACTUAL PROVINCIA INDEPENDENCIA.

ELLOS NOS CEDIERON SILLAS FRENTE A SU HOGAR, DONDE NOS SENTAMOS.

LA ANCIANITA SE APRESTÓ A BRINDARNOS CAFÉ.

ENTRÓ A SU HOGAR Y SALIÓ CON LA HUMEANTE BEBIDA AROMÁTICA, «NÉCTAR NEGRO PARA LOS DIOSES BLANCOS», COMO SE LE LLEGÓ A ETIQUETAR; PARA EL TÍO FANJUL, EN UNA ESPECIE DE JARRA DE HOJALATA.

VOLVIÓ  A ENTRAR A SU VIVIENDA (POR IGUAL EN SILENCIO), TARDÓ  UN MOMENTO, Y REGRESÓ CON OTRA CANTIDAD DEL CALIENTE CAFÉ EN EL MISMO RECIPIENTE, ESTA VEZ PARA MI PADRE.

ME DI CUENTA DE QUE LA TARDANZA EN QUE INCURRÍA LA ANCIANITA PARA SERVIRNOS EL CAFÉ, SE DEBÍA A QUE LAVABA UNA Y OTRA VEZ EL MISMO JARRO EN QUE LO ECHABA.

CON LA MISMA CEREMONIA QUE LE TOMABA TIEMPO, TRAJO MI CAFECITO EN LA JARRA PREDICHA.

CUANDO REGRESÉ A LA CAPITAL DE LA REPÚBLICA, ME APRESTÉ A RESOLVERLE LA SITUACIÓN DE LA JARRA ÚNICA A LA ANCIANITA DE ANGOSTURA.

QUERÍA YA HACER MIS ORACIONES DIRECTAMENTE A DIOS A TRAVÉS DE SU HIJO JESUCRISTO Y NO FRENTE A UN ALTAR DE SANTOS CATÓLICOS COMO EL QUE TENÍA.

TOMÉ LAS ICONOGRAFÍAS O ESTAMPAS DE LOS SANTOS REFERIDOS Y ACUDÍ ADONDE UN AMIGO DE ANTAÑO QUE TENÍA UNA BOTÁNICA Y SANTERÍA Y QUE A LA VEZ ENMARCABA Y VENDÍA ESPEJOS («MILAGROS» SE LLAMABA O LLAMA EL NEGOCIO) EN LAS PALMAS DE HERRERA (LO CONOCÍ EN ESE MISMO NEGOCIO PERO POR EL MERCADO DE LA DUARTE DONDE ENMARQUÉ MI DIPLOMA DE DOCTOR EN MEDICINA), Y SE LAS VENDÍ TODAS.

CON ESE DINERO, FUI A UN SUPERMERCADO PROPIEDAD DE CHINOS, EN EL MISMO SECTOR DE LAS PALMAS DE HERRERA, CERCA DEL RESIDENCIAL GALAXIA; Y COMPRÉ UN JUEGO DE TAZAS DE PORCELANA CHINA Y CON MUCHO CARIÑO LO HICE LLEGAR CON MI PADRE A LA ANCIANITA DE ANGOSTURA EN CALIDAD DE OBSEQUIO.

ME CONTÓ MI PADRE QUE EN GRATITUD, LA ANCIANITA ELEVÓ ORACIONES AL CIELO POR MI SALUD.

AMÉN.

ESTO DEVINO CUANDO «SANTOS» SE CONVIRTIERON EN TAZAS DE CAFÉ.