¡Ayuda! La mascarilla empaña mis lentes


Los trabajadores de la salud tienen algunos trucos para resolver este fastidioso problema pero, mediante ensayo y error, deberás descubrir el que mejor te funcione.

Tara Parker-Pope

Por Tara Parker-Pope


En muchas partes del mundo, casi dos de cada tres personas utilizan anteojos y, últimamente, muchos nos quejamos de lo mismo: usar cubrebocas provoca que nuestros lentes o gafas se empañen.

Cuando les pedimos a nuestros lectores que nos enviaran sus preguntas acerca del coronavirus, una de las más frecuentes fue cómo resolver el problema del empañamiento. Aunque el problema es nuevo para nosotros, es un desafío cotidiano para los trabajadores de la salud, así que les pedimos sus sugerencias acerca de cómo usar un cubrebocas sin dejar de ver bien con nuestros lentes.

Las personas que usan anteojos ya saben que los lentes se empañan al salir de una casa con ambiente cálido al aire frío del exterior, o cuando abres la puerta de un horno. Cuando usamos un cubrebocas, el aliento cálido escapa por los bordes superiores, a lo largo de la parte superior de nuestras mejillas. Cuando el aire caliente toca los cristales que están a una temperatura menor, genera condensación en la superficie y una capa brumosa. El clima frío agrava el problema.

Puedes comenzar por sellar mejor el cubrebocas en la parte superior de tu rostro.

Amolda tu mascarilla: Los cubrebocas médicos tienen tiras de metal flexibles que puedes ajustar para que se amolden al puente de tu nariz. Puedes añadir limpiapipas en la parte superior de un cubrebocas casero para obtener el mismo efecto.

Ajusta la mascarilla: Tensa los lazos o resortes de la oreja para que se ajuste firmemente a tu rostro. “Si el aire escapa por la parte superior, no te has colocado el cubrebocas correctamente”, señaló Shan Soe-Lin, catedrática del Instituto Jackson para Asuntos Globales de la Universidad de Yale. “Casi todo el aliento debe atravesar el cubrebocas. Si sientes que el aire sale o entra por alguna parte alrededor de este, ajusta los lazos”.

Colócale cinta: Otra opción consiste en utilizar cinta deportiva o médica o incluso una bandita adhesiva para sellar la parte superior del cubrebocas alrededor del puente de tu nariz. “Esto es algo que muchos estudiantes de medicina aprenden al inicio, cuando usan gafas protectoras para los ojos”, afirmó Andrew Janowski, profesor de enfermedades infecciosas pediátricas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington del Hospital Infantil de San Luis.

No uses cintas caseras no porosas como cinta plateada o para embalar, pues podrían irritar tu piel. Cubrir con cinta tu cubrebocas es mucho trabajo para una salida rápida, pero podría justificarse si estás cuidando de una persona enferma.

Sube tu cubrebocas: Un consejo más sencillo para el uso diario es aprovechar el peso de tus lentes para bloquear el aire. Jala el cubrebocas sobre el puente de tu nariz tan alto como te sea posible (asegúrate de que también cubra tu barbilla) y deja que tus lentes descansen sobre la parte superior de esta. Puse en práctica este último consejo y me funcionó bastante bien, pero depende de la forma y el estilo de tus lentes.

Si no puedes evitar que se empañen ajustando el cubrebocas para que selle adecuadamente, puedes probar remedios caseros antiempañantes para recubrir tus lentes.Sign up to receive an email when we publish a new story about the coronavirus outbreak.Sign Up

Haz la prueba con agua jabonosa: Un cirujano inglés publicó un ensayo en 2011 que demostró que lavar tus lentes con agua jabonosa y dejar que se sequen a la intemperie podría ayudar. El jabón actúa como un surfactante, es decir, un agente de superficie activa, y el agua jabonosa deja tras de sí una capa delgada que evita que las moléculas de agua formen gotitas que provocan que los lentes se empañen.

“Como una persona que usa anteojos, este problema me afecta cuando opero”, señaló Sheraz Malik, investigador clínico sénior de los Hospitales de la Fundación de la Universidad de Manchester para el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido y autor del ensayo. Se dio cuenta de que los quirófanos suelen estar a bajas temperaturas, lo cual provoca que la “neblina” sea un verdadero problema para los cirujanos que utilizan anteojos.

“No lo he cronometrado, pero la técnica funciona de forma confiable durante más de media hora cuando estás operando”, comentó Malik. “Evidentemente, si el cubrebocas está bien ajustado a la nariz, se reduce el escape de la humedad hacia las gafas y la técnica funciona durante más tiempo”.

Haz la prueba con otros remedios caseros: Otras sugerencias populares para tratar los cristales de esta manera incluyen champú para bebé, pasta dental y crema de afeitar. (A menudo se sugiere el vinagre, pero la mayoría de los expertos afirman que no funciona). El principal desafío que implica el tratamiento de lentes es agregar suficiente sustancia para evitar el empañamiento, pero no demasiada como para que ensucie los lentes.

Omite el consejo del nadador: Los nadadores y buzos tienen un truco habitual para evitar que los lentes se empañen: escupen en sus lentes o visores y los frotan, pero, dado que estamos lidiando con un virus respiratorio e intentando detener la propagación de gérmenes, escupir en tus gafas no es recomendable durante una pandemia.

Puedes comprar toallitas y aerosoles antiempañantes comerciales, pero podría resultar caro. Una marca, FogTech Dx, se vende en Amazon a un precio de 30 dólares por 20 toallitas, alrededor de 1,50 dólares por toallita. Se supone que un tratamiento dura de tres a cinco días. La marca es utilizada por trabajadores de la salud y la seguridad alimentaria, bomberos, esquiadores y buzos profesionales que usan gafas protectoras, a menudo en condiciones extremas.

La toallita contiene una combinación de compuestos de silicona absorbentes mezclados con etanol. El usuario limpia la parte inferior de los lentes o los anteojos y, cuando el alcohol se evapora, deja una fina capa transparente que evita el empañamiento. “Nuestro cliente principal es la persona que necesita ver bien y proteger sus ojos a la vez”, dijo Gene Menzies, fundador de MotoSolutions en Fairfield, California, que fabrica FogTech.

Ahora las malas noticias. Menzies señala que muchos anteojos ahora son tratados con capas protectoras especiales que evitan reflejos y manchas. El problema es que los recubrimientos también pueden contrarrestar los tratamientos antiempañantes, incluso los remedios caseros como el agua jabonosa y los tratamientos comerciales como FogTech.

Marjorie Lamb, una escritora de 71 años que vive en Toronto, salió a su frío balcón la semana pasada para probar los diversos métodos antiempañantes en sus lentes. Trató solo uno de los cristales para encontrar el tratamiento más efectivo. Intentó con vinagre y varias combinaciones de jabones para manos y trastes, pero nada funcionó.

Entonces recordó que sus lentes habían sido tratados con una capa especial llamada Crizal, que promete protección contra los rayos UV, el brillo, los rayones, las manchas, el polvo y el agua. Desafortunadamente, el recubrimiento también parecía contrarrestar los tratamientos antiempañantes de Lamb. “Me preguntaba si el revestimiento cambiaba las cosas”, dijo.

Como último recurso, puedes intentar empujar tus lentes hacia la punta de tu nariz para permitir que circule más aire y evitar que se empañen. La desventaja es que eso podría distorsionar tu visión. “Esto pareció funcionar mejor que todo lo demás”, dijo Lamb. “La única salvedad es que afectó ligeramente mi percepción. Podría afectar en menor medida si se tiene una graduación menor”.

El empañamiento también será menos problemático a medida que se aproxime el verano y las temperaturas en el exterior se asemejen a la temperatura de tu aliento.

Tara Parker-Pope es la editora fundadora de Well, el galardonado sitio de salud para el consumidor de The New York Times. Ganó un Emmy en 2013 por la serie de videos Life, Interrupted y es la autora de For Better: The Science of a Good Marriage@taraparkerpope


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