JOSÉ ROBERT LUCHANDO HACE CIEN AÑOS POR EL DESARROLLO DE BARAHONA Y AZUA

Por: Virgilio Gautreaux

A veces muchos creemos que problemas que confronta hoy nuestra querida Barahona, son nuevos y a veces se le pega la culpa a las nuevas generaciones que han surgido en las últimas cinco décadas en la querida Perla del del Sur. Sin embargo, se trata en muchas ocasiones del mismo vino viejo y fermentado de antaño, en nuevas botellas o nuevos odres. Si nos quedamos solamente en las cuadras que hay en nuestra ciudad de Barahona y culpamos a toda la gente que vive allá de lo que está pasando ahora, dejaremos de lado muchas cosas que todos sabemos que existen en una provincia que compite por el presupuesto nacional con 31 provincias y un Distrito Nacional. Pero también compite contra los grupos monopólicos que son dueños de una parte del país desde hace muchas, pero muchas décadas y que al fin y al cabo son los que determinan cual parte más jugosa del presupuesto nacional será gastada en los sectores productivos y de servicios donde ellos tienen concentrados sus intereses.

Las presiones de estos grupos en las últimas décadas obligan que gobiernos complacientes desvíen hacia ellos anualmente, importantes flujos de capitales públicos, dejando de lado en muchas ocasiones las aspiraciones desarrollistas y de superación de millones de personas, sumidas en la peor miseria en toda la geografía nacional. 

Adicionalmente,  en los últimos 50 años mucha gente del Sur ha tenido contacto directo y personal con los diferentes Mandatarios que hemos tenido en esas cinco décadas. Incluso muchos barahoneros fueron amigos de jóvenes políticos que después subieron al poder y tampoco lograron, en muchas ocasiones, que se les hiciera caso cuando solicitaron apoyo para  obras urgentes de desarrollo que Barahona necesitó, necesitaba, necesita y necesitará. Cuando determinado grupo local ha logrado accesar de manera directa al Presidente de la República de cualquier gobierno,  siempre sale a relucir por parte de sectores interesados y cabilderos palaciegos, que  “los barahoneros como que nunca saben bien qué es lo que quieren”, lo que sirve de base para que se postergue el inicio o continuación de determinada obra. Mientras en Barahona y parte de la Región Enriquillo todo es lento, en otras zonas del país, los proyectos se ejecutan al vapor!!!

Cuando se trata de carreteras, presas, circunvalaciones y proyectos agropecuarios de desarrollo, hacia la región Sur del país, los cuartos  cuando llegan, lo hacen a cuenta gotas.

Aquí nos encontramos qué hace 100 años exactamente José A. Robert escribió en un periódico azuano un fuerte clamor para que le hicieran caso a dos sectores estratégicos para que Barahona y Azua dieran un salto hacia adelante y fueran incorporadas activamente a la geografía nacional y a la senda del desarrollo. 

100 años después de aquel lejano Enero del año 1924, Barahona con una voz que clama en el desierto reclama  una serie de Proyectos desarrollistas, de los cuales dos adquieren carácter de emergencia:

Primero: PLAN DE DESARROLLO INTEGRAL DEL VALLE DE NEIBA

Con este Proyecto a ser DISEÑADO POR EL MINISTERIO DE ECONOMÍA se persigue que el sacrificio financiero del pueblo dominicano CON LA PRESA DE MONTE GRANDE, rinda los beneficios esperados y posibilite sacar de la miseria y la pobreza a decenas de miles de productores agropecuarios que hoy mal subsisten en ese valle. 

Son muchos los habitantes de las comunidades ubicadas en el valle de Neiba, que temen que la gigantesca y costosa PRESA y los CANALES, sean utilizados para producir Caña y Tomate industrial, productos éstos empobrecedores y Neo-esclavistas, caracterizados por sus bajos salarios y por perpetuar las condiciones de pobreza, miseria y desamparo, en que actualmente están sepultados miles y miles de hombres y mujeres en esa parte del país. 

Segundo: El otro tema que concentra la atención de los habitantes de la provincia de Barahona,  es el actual saqueo criminal y ambiental de la Sierra de Bahoruco,  por parte de la BELFOND ENTERPRISES, empresa apoyada por intereses privados que hace pocos años intentaron infructuosamente montar una fábrica de cemento en Los Haitises, pero que en el caso del desguazamiento de nuestro Bahoruco Oriental, cuentan con el decidido apoyo cómplice de sectores gubernamentales, en lugar de apoyar la defensa y protestas de miles y miles de barahoneros y barahoneras. 

La compañía minera está actualmente empecinada en destruir un sistema montañoso rico en la producción de agua y un diversificado ecosistema, base de grandes bosques y de una rica fauna. Se trata de una Sierra  que alimenta numerosos rios y suple de agua potable decenas de miles de hogares, a la vez que posibilita la producción de alimentos y genera trabajo a esforzados campesinos y miembros de su familia, que subsisten sembrando de café,  cacao  aguacate, cítricos  plátanos, yuca y otros rubros. También existe una ganadería altamente dependiente de pastos y agua que suplen dichas montañas, hoy gravemente amenazadas.

La BELFOND ENTERPRISES no solamente está convirtiendo verdes bosques en montañas de polvo blanco, sino que también pretende sacar el Malecón de la ciudad a los barahoneros y las barahoneras, así como a los miles de turistas dominicanos que todos los fines de semana van a la Perla del Sur y a los balnearios costeros y montañosos. Todo esto amenaza seriamente decenas de pequeños y medianos hoteles dentro de la ciudad y en el litoral costero,  además de afectar las inversiones de centenares de personas que en Barahona y poblados costeros están remodelando parte de sus viviendas para hospedaje bajo la modalidad Airbnb. 

Frente a esta agresión ambiental, debe escucharse en todas partes del mundo donde existan barahoneros y barahoneras, el  grito siguiente: FUERA BELFOND!!!!

Los beneficios del agua como motor de desarrollo económico y social del campo, están bien documentados a nivel nacional e internacional. Con este preciado líquido, acompañado del Proyecto Yaque del Sur-Azua, conocido como YSURA, en la provincia de Azua se produjo un verdadero, que sacó esta demarcación del Club de provincias miserables y abandonada por los gobiernos. La Avenida de circunvalación, nos permite contemplar maravillados esta gigantesca alfombra verde donde junto con la llamada Plena de Azua, miles y miles de productores y sus familias, están progresando.

Con respecto a San Juan de la Maguana, provincia Madre de las Aguas del Sur-ahora respaldada por la UNESCO-responsable del verdor productivo de Barahona y Azua, el líquido transparente corre a raudales desde sus maravillosas montañas. Dichas  aguas sanjuaneras una vez pretendieron robárselas los propietarios norteamericanos del Ingenio Barahona. Paradójicamente  nadie se imaginaría que cien años después  de aquel intento fallido, nuevamente norteamericanos pretendan apropiarse de estas aguas, secar los ríos, sacar el oro, llevárselo y dejar secas, en caliche y contaminadas con cianuro y otras sustancias  igualmente mortales, las ahora verdes montañas sanjuaneras. Para este desafuero, los filibusteros ambientales también cuentan con el apoyo de ciertos núcleos gubernamentales y con calificadas, pero desprestigiadas bocinas, que por treinta Dinares de Cobre, alquilan su pluma, su voz y venden su alma al mismo demonio.

Actualmente en San Juan hay en ejecución un Plan de Desarrollo Económico y Social, conocido como Plan San Juan, creado mediante el Decreto 64-22 de fecha 10 de Febrero del año 2022, donde una sólida coalición gubernamental, representantes del Sector privado y delegados de varios Municipios, tienen atribuciones y responsabilidades para la buena ejecución de los diferentes Proyectos contemplados en esa estrategia desarrollista.

Eso precisamente es lo que queremos los y las barahoneras, que el MINISTERIO DE ECONOMÍA, PLANIFICACIÓN Y DESARROLLO-MEPYD,  elabore un Programa de Desarrollo Integral del Valle de Neyba contemplando la producción de bienes agropecuarios orientados al mercado nacional, así como  la siembra de rubros de exportación como Guineos, frutales y otros a fomentar. No queremos un Valle sólo con caña y tomates!!!!

Leamos ahora las importantes reflexiones desarrollistas de  hace un siglo del intelectual barahonero, José A. ROBERT

DOS PUEBLOS SIN AYUDA

El tema que vamos a tratar no tiene nada de extraordinario, nada! de nuevo; pero no por esto deja de tener una trascendental importancia, pues se trata nada menos que de dos pueblos olvidados: pero amantes del progreso y de la civilización como todos.

Hay anhelos, hay aspiraciones en la vida de los pueblos, que tienen  su justificación y su razón de ser, así como los hay también cuya existencia no podría justificarse jamás.

Que dos pueblos quieran, luchen incesantemente por cambiar su precaria situación por otra más halagadora y placentera, cuando por derecho sean a ello acreedores, aspiraciones son estas que se justifican.

Esta foto la localicé en la Revista BAHORUCO, donde también se insertaba un escrito del Maestro José A. Robert

Los pueblos azuano y barahonero, por cuya prosperidad han luchado siempre sus hijos con tesón, hace ya largo tiempo que se desvelan por resolver sendos problemas de una vital importancia, sin haber podido todavía encontrar la ansiada solución, no obstante tener a su favor las mejores pruebas de que sus aspiraciones son lícitas, y, más que lícitas, ejemplares.

Todos los pueblos de la República, y con especialidad los del Cibao y de las regiones del Este, han recibido, en mucho o en poco, la ayuda decidida de nuestros Gobiernos; en cambio, estos dos pueblos que se llaman Azua y Barahona, eminentemente agrícolas, no han merecido, en ningún tiempo, ni siquiera una tierna y cariñosa mirada, ni una palabra de consuelo, ni una voz de esperanza de los mismos.

Y es tal la extrañeza que nos causa la indiferencia, la actitud de esos Gobiernos, que a menudo nos preguntamos absortos: es que no nos creen merecedores? Será tal vez que nuestra proximidad con la frontera haitiana la que nos ha hecho perder todo derecho….?

No lo creemos; no podemos creer que esto sea a causa de tal indiferencia; lo achacamos mejor a una distracción de nuestros gobernantes. Creer lo contrario, nos haría muy poco favor. Por qué no hemos de considerarnos tan dignos y merecedores como los demás? No debemos ser pesimistas

No somos egoístas; no queremos para nosotros lo que a los otros les pertenece; no nos mortifica tampoco la protección que han recibido de los Gobiernos los pueblos de las regiones a que aludimos; muy al contrario, eso nos enorgullece, nos regocija grandemente; sólo queremos que se nos atienda en nuestra justa demanda, que se nos brinde la oportunidad de disfrutar de mejores dias de prosperidad, que se nos dé la ayuda necesaria para conjurar el actual estado de cosas porque atravesamos.

Dijimos hace un momento que los pueblos azuano y barahonero se desvelan por resolver sendos problemas de una vital importancia, y queremos ahora referirnos a ellos.

El problema azuano, el máximo problema, el salvador, lo constituye la irrigación científica de sus espléndidos terrenos, tan duramente castigados por la sequía.

Esto es lo que necesita Azua para convertirse en un manantial de riqueza: agua, mucha agua; agua que convierta en productífera la tierra, agua que haga florecer la vegetación, que engorde el ganado, que invite al agricultor a la siembra, en mucho o pequeña escala, de frutos exportables.

Y ese bientan ansiado debe dársele; no es de justicia que se le deje morir de sed. Si no se le dá, de qué sirven entonces las grandes epopeyas? Si no se le atiende, para qué valen entonces los grandes sacrificios?

La irrigación de las tierras de Azua no es un imposible. Esa es una obra realizable con poco dinero, sobre todo, si se tiene en cuenta las grandes ventajas que se derivarían de ella

Nuestros Gobiernos han gastado dineros inútilmente en mayor cuantía que el que se necesita para realizar la obra que preocupa a los azuanos.

El problema barahonero no es otro que el de una carretera que la ponga en rápida comunicación con Azua, y, por consiguiente, con los otros pueblos de la República.

El tramo es relativamente corto y poco costoso. Algunos cientos de pesos, no más, bastarán para construirlo, sobre todo, si lo pasan por Alpargatal, por donde se ahorrarían como veinte kilómetros.

A no ser por el esfuerzo digno y emulador de nuestro diligente Gobernador Balen, esfuerzo que ha sido apreciado en su justo valor por todos los hombres de buena voluntad de este pueblo, permaneceríamos ignorados, si no exageramos. Sin el camino carretero que abrió Balen para ponernos en comunicación con Azua, obra que fué realizada sin más recursos que el de su inagotable voluntad, qué habría sido de nosotros?

Se nos dirá que todo no debemos esperarlo de los Gobiernos, verdades; pero a esa verdad oponemos esta otra: que la prosperidad de los pueblos no se debe tan solo al esfuerzo de sus hijos, sino a la suma de esfuerzos necesarios o indispensables para que la prosperidad sea más perfecta. El esfuerzo de los gobernantes es siempre más apreciable, por su eficacia, que el de los gobernados, de ahí que se haga indispensable para la realización de cualquiera obra de mérito, la protección del poderoso, del que está arriba, del que cuenta con inagotables recursos.

Si Antonio Duvergé el héroe del 19 de Marzo; si los bizarros soldados de la Restauración que hicieron el disparo al vapor ISABEL LA CATOLICA con resultado, se levantaran de las tumbas que guardan sus despojos, volverían las caras atrás para no pasar por la pena de ver el estado de penuria porque atraviesan estos dos pueblos del Sur que fueron el baluarte de su gloria.

El día en que uno de nuestros Gobiernos dé oídos a los justos reclamos de estos dos pueblos del Sur; se habrá cumplido un cívico deber, se habrá hecho una obra de justicia. Esperemos ese dia, él no tardará en llegar.

Azua tendrá agua, y Barahona carretera.

José A. Robert

Enero 22 de 1924

Fuente: Periódico Azuano LA HORA, del 26 de Enero del 1924

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