«¡Ah, general Paulino, si los hombres se hicieran con dinero usted no moriría!»

Por: Rafael Leonidas Pérez y Pérez

Le dijo el presidente Ulises Heureaux (Lilís) en visita que le hiciera en su lecho de enfermo en Las Damas (Duvergé) a su amigo el general Paulino Pérez, independentista, restaurador y antianexionista cuando Buenaventura Báez.

Lilís sostuvo económicamente en su lecho a Paulino Pérez quien falleció paralítico y ciego. Habían combatido juntos en gesta por la Patria.

La casa del general Paulino Pérez (tatarabuelo paterno y materno del suscrito) estaba donde Rufino Pérez Mella, su nieto paterno, tenía su hogar (se estableció últimamente en ese espacio, la logia odfélica «Luz Duvergense») entre las viviendas de los causahabientes del general Sixto y Simón Pérez Mella (tíos de Rufino por ser este hijo de Casimiro Pérez Mella, hermano de ellos), respectivamente; la de los herederos de Sixto -tomando como referencia la acera norte de la actual calle Mella- a la izquierda (residieron aquí doña Felícita Rodríguez, viuda de Sixto, y Marino Pérez Rodríguez, uno de los hijos de ambos, con su familia, funcionando actualmente en ese solar o en parte de él, el Juzgado de Paz) y la de los de Simón a la derecha (habitó aquí Manuel Simón, hijo de Simón, con familia), en Duvergé. Allí, en la casa referida, vivió el general Paulino Pérez con su esposa Victoria Mella (Mamá).

Fuente: Pérez y Pérez, Rafael Leonidas, Fundación de Duvergé y Otros Temas, imprenta Offset Nítida, Santo Domingo, República Dominicana, 1992, pp. 184, 185).

(Collage: A la izquierda del observador, el general de división Paulino Pérez -Juan Paulino Pérez Ramírez-, y a la derecha, el presidente de la República Ulises Heureaux -Lilís-).

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