De la vida del dictador Ulises (Lilís) Heureaux

La madre lo declaró con el nombre de Hilario Level, pero luego su padre lo reconoció y le puso el nombre de Ulises Heureaux Level.

PUERTO PLATA, el 21 de octubre de 1845, nació en Puerto Plata, Ulises (Lilís) Heureaux, hijo de Josefa Level y D’Assás Heureaux.

La madre lo declaró con el nombre de Hilario Level, pero luego su padre lo reconoció y le puso el nombre de Ulises Heureaux Level.

Ulises ?Lilís- Heureaux, se destacó como uno de los militares y políticos de mayor influencia en la vida dominicana durante las últimas dos décadas del siglo XIX. Fue un soldado de la Guerra de la Restauración.

Del origen de los padres de Ulises Heureaux es muy poco lo que se sabe, pero está la versión del historiador Horacio Fombona que indica que la madre nació en Saint Tomas, hija de un prócer venezolano identificado como Andrés Level de Goda. En cambio, el historiador Emilio Rodríguez Demorizi, menciona a la madre como Josefa Lebert, no como lo escribió Fombona.

Del padre, D?Assas Heureaux, Fombona anota que fue un hombre serio y respetado.

De la infancia de Ulises Heureaux, tampoco se conoce mucho, pero resalta el hecho de que como era de una familia pobre, sus padres lo entregaron a la señora Mademoiselle Rose, quien lo protegió hasta terminar su adolescencia.

De la señora Rose, tampoco se conocen detalles, ni cómo llegó a Puerto Plata, pero se destaca el hecho de que era una persona de posición acomodada, que contribuyó a la formación y educación de Ulises Heureux, a quien la gente llamaba Lilís.

Mademoiselle Rose enseñó a Ulises Heureaux, el gusto por la lectura, y a escribir bien los idiomas francés e inglés.

El escritor M. Malek, en su obra «El régimen de U. Heureaux, 1882-1889, destaca que en 1889 el delegado comercial de Estados Unidos, escribió sorprendido a su superior luego de una entrevista que sostuvo con el Presidente Heureaux, al comprobar que el presidente dominicano «además de su lengua nativa habla francés e inglés, este último bastante bien».

Lilís Heureaux fue un hombre que desarrolló su poder político y militar enfrentando dificultades. Su vida estuvo marcada por los acontecimientos de la época. El hecho de que lograra reunir a su alrededor a los grupos de mayor influencia social y económica, le aseguraron el mejor ambiente a su régimen.

Como base de su administración enarboló su defensa a la nacionalidad, la legalidad y la moralidad.

Cuando sobrepasaba la adolescencia, entró a la Guerra de la Restauración (1863) junto al general Gregorio Luperón. Cuando terminaron las hostilidades en julio de 1865, con el retiro de los últimos soldados españoles que permanecían en el territorio nacional; con 20 años de edad, Lilís figuró en la lista de militares que fueron honrados con el mérito de «Restaurador», otorgado a los soldados que se distinguieron en la lucha contra los españoles del Gobierno de la Anexión.

Ulises Heureaux también a los 20 años fue ascendido al rango de teniente del Ejército Dominicano.

El prócer Gregorio Luperón lo escogió como uno de los hombres de mayor confianza. En 1869, cuando Luperón encabezó una invasión en el buque El Telégrafo contra el Gobierno de Buenaventura Báez, su acompañante militar para compartir decisiones fue Lilís Heureaux.

En 1878, Lilís Heureaux fue la figura clave para que culminara con éxito el movimiento que inició Gregorio Luperón para derrocar al Presidente General Cesáreo Guillermo, quien se embarcó con destino a Puerto Rico, el 6 de diciembre de 1879.

Al asumir el poder como Presidente Provisional, Luperón nombró a Lilís Heureaux, con 34 años, Ministro de Guerra y Marina, con la responsabilidad de atender los asuntos militares y políticos de la ciudad de Santo Domingo y la región sur de la República Dominicana.

La sede del Gobierno Provisional de Luperón estaba en Puerto Plata. La intolerancia fue una característica en la administración de Heureaux, a partir de su segunda administración en el año 1886; pero fue la época en que el país obtuvo logros materiales extraordinarios, incluida la instalación del servicio de electricidad.

Dándole continuidad a un proyecto que inició el Gobierno del líder del Partido Azul, general Gregorio Luperón, puso en servicio el 18 de octubre de 1883, la primera locomotora y a partir de 1887, ya su Gobierno tenía en servicio el primer servicio de ferrocarril que iba de Samaná a Santiago, en esa primera etapa fue construida la red vial de Sánchez-La Vega con una longitud de 130 kilómetros.

En el mismo año 1887, también construyó los puentes sobre el Arroyo Nibaje, y el de Gurabito, en Santiago. En la Capital construyó en 1890, el puente Presidente Heureaux, para unir la parte occidental de la Capital con la zona oriental.

En el año 1893, el Presidente Ulises Heureaux inició la construcción del acueducto de Santo Domingo.

Y en el año 1896, se conoció el primer presupuesto del país en el que fueron incluidos los gastos del alumbrado eléctrico en el Ayuntamiento de la Capital. En 1895 construyó el ramal Jima-San Francisco de Macorís. Y 1897, el presidente Heureaux construyó el Ferrocarril Central Dominicano, que comunicaba a Puerto Plata y Santiago.

La mayoría de los historiadores dominicanos que tratan sobre la figura de Lilís lo hacen dominados por los prejuicios. En ocasiones se quedan en las anécdotas que opacan la valentía e inteligencia del militar y político.

La historiadora Mu Kien Adriana Sang, en su obra «Ulises Heureaux Biografía de un Dictador», publicada por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo en 1987, afirma que las cualidades de la personalidad de Ulises Heureaux, «Le permitieron vencer las hostilidades políticas y los inmensos obstáculos que se le presentaban».

El escritor Harry Hoetink, en su obra «El Pueblo Dominicano. 1850-1900», publicada en 1971 por la Universidad Católica Madre y Maestra de Santiago, sostiene: «En el pensamiento de Heureaux, como típico dictador criollo, apenas cabían principios ideológicos. Veía la actividad política como artesanía, el aparato político como un artefacto de trabajo, la estructura política como un total delicado, pero estático. El papel del Parlamento en la dictadura criolla estaba de acuerdo con el carácter no ideológico, artesanal del sistema político».

En 1882, el diplomático francés Alphonse Garrus, escribió sorprendido a sus superiores que «un hombre casi negro tuviese un tal arraigo en la población». En ese momento el liderazgo de Lilís estaba en la cumbre con el apoyo de su padre militar y político, el general Gregorio Luperón.

En ese año se vistió por primera vez de Presidente de la República. El acontecimiento no impidió que personas se manifestaran en tono de burla sobre la persona de Ulises Heureaux, como la frase siguiente:

«El muchacho que le bañaba el perro a Fransuá Dambruá, Presidente.

El primer Gobierno de Ulises Heureaux comenzó el 1 de septiembre de 1882. Al enjuiciar su primera administración en Las Notas Autobiográficas el general Gregorio Luperón, sostiene que Heureaux respetó los principios del Partido Azul. «El Gobierno del General Hereaux se condujo bien, respetando la Ley de los principios del partido que llevó al poder».

Al terminar su primer Gobierno, Ulises Heureaux era un hombre con poder político y militar. Por ello, mientras estuvo fuera del poder durante el período 1884-1886, se dedicó a tomar acciones para quitar el control del Partido Azul a su líder, el general Gregorio Luperón.

Así, en el proceso para escoger el binomio que presentaría el Partido Azul en 1884, Heureaux logró imponer a Francisco Gregorio Billini y Alejandro Woss y Gil, a pesar de que Gregorio Luperón quería el binomio Segundo Imbert-Casimiro de Moya.

Al imponerse Heureaux, Luperón lo acusó de ejecutar un fraude electoral: «Heureaux hombre pícaro, tramposo y corrompido violó groseramente la ley, metiendo 15 mil votos en las urnas».

En las elecciones de 1886, Ulises Heureaux se impuso como candidato del Partido Azul, a pesar de que el General Gregorio Luperón favorecía a Casimiro de Moya.

El 21 de julio de 1886, seguidores del dirigente del Partido Azul, Casimiro N. De Moya, iniciaron un movimiento armado con el objetivo de quitar el poder militar y político a Heureaux.

Lo acusaron de cometer un fraude en las elecciones del 1 de julio, ya que entendían Casimiro de Moya era el candidato más popular entre las opciones del Partido Azul, liderado por el prócer Gregorio Luperón, quien había expresado que «Moya contaba con la mayoría del país».

Sin embargo, en la lucha por la candidatura Presidencial Ulises Heureaux, Ministro de Guerra y Marina, de Alejandro Woss y Gil, logró el apoyo del líder de la organización, el ex Presidente Gregorio Luperón.

En el Partido Azul Casimiro de Moya, representaba el ala liberal y Ulises Heureaux, a los conservadores.

Ulises Heureaux también logró sobornar a varios seguidores de Casimiro de Moya y a otros los reprimió para que no pudieran ejercer el derecho al voto. A otros se les impidió votar.

Esa situación disgustó a los partidarios de Casimiro de Moya y por ello el día 21 de julio de 1886, iniciaron un movimiento armado para quitar el poder a Ulises Heureaux.

Los moyistas eran encabezados por el general Benito Monción, pero Gregorio Luperón apoyó al Gobierno y ayudó a Heureaux a combatir a los revolucionarios.

Para imponerse, Heureaux también compró a varios de los generales de sus enemigos políticos, lo que le permitió despejar el camino. En la guerra murieron más de 600 hombres.

Ulises Heureaux se mantuvo en el poder hasta el día 26 de julio de 1899, cuando fue asesinado en Moca.

En el complot participaron los jóvenes Horacio Vásquez, Ramón Cáceres y Jacobito de Lara.

Horas después el cadáver del Presidente Heureaux, fue trasladado a la ciudad de Santiago de los Caballeros, por el gobernador de Santiago, general Perico Pepín, quien se abrió paso a tiros con lo que él y sus hombres despejaron el camino y tomaron el cadáver del Presidente.

Tomado de: DIARIO DOMINICANO

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