Yo como ‘Aprendiz’ de Electricista.

Por: Iván De la Cruz

Relato Urbano

Mi amado padre José De la Cruz S., como hijo del Batey hizo vida laboral a temprana edad en el ‘Ingenio Barahona’, y con el transcurrir del tiempo en el Central se capacitó vía correo como Electricista. Por lo que se hizo común ver en casa los cuadernillos de la National Schools (Curso Técnico – Práctico por Correspondencia) con los cuales mi papá se formó en Electricidad Práctica.

En ese ambiente nos criamos viendo a nuestro Súper Héroe ataviado con su Casco Protector (Bombo), Capa Anti-Lluvia, Botas, y como Armas de Reglamento: “Destornillador y Alicates” (a la Cintura). Observando al Don ‘Pegando’ Cables, nos tocó aprender una que otra técnica de las que él aplicaba allá en casa reparando, y componiendo cada desperfecto eléctrico.

Recientemente en plena Cuarentena por el Coronovirus tuve que desempolvar las viejas enseñanzas eléctricas, y aplicarlas para resolver un problema que se presentó, y dándole para atrás al tutú (Cerebro) pude recordar las enseñanzas que aprendí viendo a Don José haciendo de Electricista.

Ocurrió que una noche cualquiera llegó el Agua (Viva Dios!!!), y de inmediato me puse a llenar los elementos de envase y Almacenamiento del Líquido de la vida. Cuando había llenado todo, iba a regar un poco las plantas frutales y ornamentales, pero justo sin más ‘Paaaa!!’ se apaga la Bomba que jala (extrae) el agua de la cisterna. Así no más se apagó la cuchufleta esa, sin razón aparente.

Es allí que apelando al viejo dicho: “Hijo de Gato caza Ratón”, decido poner en práctica las antiguas enseñanzas copiadas de mi padre tiempo atrás. Tomé un Linterna y me puse a inspeccionar primero la Ladrona (Bomba), luego los cables eléctricos, y finalmente el Suiche (Switch), y aparentemente no había nada roto. Pensé que pudo sobrecalentarse (la Bomba), por lo que decidí esperar un rato a ver si se enfriaba la misma. Pasaron los minutos, y volví a intentarlo, y al conectar el Suiche…. Saltó un chispazo!!!! Y no arrancó… Que vaina… Este asunto se quemó… Pensé.

Al día siguiente vuelvo a realizar otro intento de encenderla, y nada. La misma vaina ocurrió (no hizo ni Jota). Que joder!!! A bregar con Taller de Reparación, o comprar una Bomba nueva… Pensé… Y esa que está instalada viene de segunda mano, y me resultaba mejor comprarla nueva, que volver a repararla. Pero como fuera tenía que desinstalarla… Cojollo!!! Que vaina!!!

Evalué las posibilidades, y decidí hacer un solo lío, enredarme más en el embrollo de las deudas plásticas dándole uso a la tarjeta de crédito, y no correr riesgo reparando otra vez. Pero antes de desconectar, se me prendió el Bombillito, y me decidí probar con otra fuente de energía eléctrica. Para ello busqué una extensión, la conecté en una toma, y enchufé la Bomba…. Wepaaaaaaa… El artefacto encendió sin problemas… Alegriiiia Eheee Alegriiiiiia Eheeee!!! Por lo que deduje el problema estaba en el Switch (Suiche), y me puse a inspeccionarlo con más atención. Efectivamente era una Lámina (Filamento) que estaba partida en dos, y eso evitaba que pasara la corriente eléctrica, impidiendo el encendido de la bomba.

En plena Cuarentena y con las Ferreterías cerradas no había forma de comprar el implemento eléctrico… Wow que Vaina… Y ahora qué hago??? Pensé… Y justo allí volvieron a mi mente “Los Trucos» que aplicaba mi Papá como Experto Electricista para resolver un impase igual. Di mente concluyendo que la solución era hacer un “Jumper» (Puente) que permitiera el pase de la electricidad. Quemé neuronas recordando una conexión que vi a mi papá hacer en un Suiche (Switch), y esa era la misma solución que necesitaba para encender la bomba, y puse manos a la obra cortando un trozo de alambre del mismo tamaño del Filamento roto, lo Pelé en ambos extremos y lo coloqué como Puente, le di pá rriba al Suiche…. Siiiii… Encendió la Ladrona de Agua!!!!

Wow!!! Me ahorré unos chelitos cómodos aplicando los conocimientos adquiridos observando a mi viejo ‘Pegando Alambres’, y resolviendo con la electricidad. Debo decir que mi papá nunca me enseñó ningunas de sus habilidades, pero mi admiración por él era tan grande que siempre lo visualicé como un gran Súper Héroe, y terminé robándole uno que otro truco como su Aprendiz de Electricista.

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