Nota de autor
Siempre albergué la esperanza de rendirle un tributo a mi querido Batey Central, cuna de mi historia y de mi gente. Hoy lo hago de la mejor manera que conozco: a través de la música y la memoria. Este merengue nace como un canto de gratitud y de amor, como una evocación de los días de trabajo, de las risas en sus calles y del latido eterno de su chimenea.
Lo dejo como un legado de identidad y pertenencia, un puente entre pasado y presente, para que las nuevas generaciones sientan en cada compás el orgullo de ser parte de este pueblo que vibra con el corazón de Barahona.
Carlos Manuel Diloné
