Por el Dr. Rafael Leonidas Pérez y Pérez.
Para la historia de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Duvergé y con motivo al Cincuentenario de la Diócesis de Barahona (erigida el 24 de abril de 1976 por el Papa Pablo VI, mediante la bula «Ad Animarum»), República Dominicana:
De los frailes en Melilla, España, y que llegaron a ser curas en Duvergé
Sobre Melilla, Turismo Melilla refiere:
Melilla es una ciudad autónoma española situada en el norte de África, a orillas del mar Mediterráneo, en el cabo de Tres Forcas.
Enclavada en el corazón de la región del Rif, limita por mar con el Mar de Alborán (al este) y con Marruecos por tierra, concretamente con las comunas de Mariguari y Farhana (al norte y el oeste) y la ciudad de Beni-Enzar (al sur), pertenecientes a la provincia de Nador. También está incluida en la zona geográfica natural de Guelaya.
La ciudad y sus territorios se extienden sobre 12,338 km² de superficie en la parte oriental (este) del cabo de Tres Forcas. Alberga una población de 86 120 habitantes (INE 2017) y presenta diversas particularidades fruto de su posición geográfica y de su historia, tanto en la composición de su población, como en su actividad económica y en su cultura (fruto de la convivencia de cristianos, musulmanes y judíos desde el siglo XIX).
Cuenta con una fortaleza, Melilla La Vieja, construida entre los siglos XVI y XVIII, dotada de almacenes, aljibes, baluartes, fosos, fuertes, cuevas, minas, capillas (una de ellas, la única obra religiosa gótica de África) y hospitales, que hacen de ella la más completa de esta orilla del Mediterráneo, aparte de los fuertes exteriores neomedievales, construidos durante el siglo XIX.
El patrimonio arquitectónico de Melilla, situado en el Ensanche de Melilla, está considerado, por entre otros expertos foráneos Salvador Tarragó, Francisco Miralles, Juan Bassegoda, Fernando Chueca… junto con el de Barcelona y por encima del de Madrid o Valencia, como uno de los mejores exponentes del estilo modernista español de principios del siglo XX.5
Actualmente, recibe cada día una población flotante, principalmente de la provincia marroquí de Nador (personas que vienen de paso, de visita, para el contrabando o a trabajar, principalmente en casas y sector servicios), que hacen que su población casi se duplique en algunas ocasiones.
En el trabajo
Los frailes capuchinos de Melilla, figurando la mención de Capilla de Juan el Bautista, dedicado al muy Rvdo. Padre Fray Fernando Linares Fernández, por el ejemplo de su vida; publicado en la red por su autor José Luis Blasco el martes 25 de septiembre de 2018, EN EL CENTENARIO DE LA ENTREGA DE LA REAL Y PONTIFICIA IGLESIA DE LA CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA A LOS HERMANOS MENORES CAPUCHINOS;
HERMANOS MENORES CAPUCHINOS DE LAS PROVINCIAS DE: ANDALUCIA, DE NAVARRA-CANTABRIA-ARAGÓN, DE CASTILLA, Y DE VALENCIA; PRESENTES EN MELILLA, SIGLOS XX Y XXI, leemos:
El próximo mes de octubre se celebra el centenario del regreso de los Capuchinos a la Iglesia del Pueblo. Los nombres de estos hombres quedaron grabados en letras de oro en los muros de la ciudad vieja. Entre estos venerables sacerdotes y hermanos, hay verdaderos héroes anónimos, que fueron propuestos para la Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando, y otros que ganaron la Cruces de Beneficencia; Cruces Rojas al Mérito Militar; Medallas de Cruz Roja Española; Medallas de Donantes de Sangre; Medallas de Plata de la Ciudad de Melilla; Medallas de Oro de la Ciudad de Melilla; e incluso el honroso título de Protector del Patrimonio Histórico de la Ciudad Autónoma de Melilla. También, Ministros y Definidores Generales de la Orden; Ministros Provinciales y Definidores Provinciales; sacerdotes y religiosos sin más mérito que el de querer servir al Pueblo de Melilla.
Ellos formaron parte de aquellos “soldados presbíteros”, que dieron sepultura eclesiástica a los cadáveres insepultos de tantos héroes hacinados en los depósitos del Cementerio de la Purísima Concepción.
También mártires de la represión religiosa en la Península Ibérica, recientemente beatificados.
Ellos encontraron fuerzas para su trabajo cotidiano en la mirada penetrante de Nuestra Señora de la Victoria; a la que durante el último siglo custodiaron; y aún hoy, cuatro de ellos siguen custodiando, desde el interior de los muros del camarín bajo, lugar en el que esperan la resurrección de los muertos.
Quede pues memoria de todos ellos, escritos sus nombres en letras de molde, como testimonio imperecedero de su amor y predilección por esta ciudad.
En la relación de frailes consignada por el autor Blasco en su trabajo, como Curas de Duvergé tenemos a:
15.- FRAY ANSELMO DE MÁLAGA. – SACERDOTE.
64.- FRAY FRANCISCO DE COGOLLOS VEGA. – SACERDOTE.
110.- FRAY JUSTO DE BERJA. – SACERDOTE.
114.- FRAY LEANDRO DE MÁLAGA. – SACERDOTE.
Nota del autor (José Luis Blasco, RLPP). -Creo que éste es el sacerdote que asistió, verdaderamente, a los fusilados del año 1936, y al que se confunde con el Padre Pedro de Málaga.
116.- FRAY LUIS DE AUSEJO. SACERDOTE. – FUNDADOR-INSTAURADOR DE LA CONGREGACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA, PATRONA DE LA CIUDAD DE MELILLA. DEFINIDOR PROVINCIAL Y MEDALLA DE PLATA DE LA CIUDAD DE MELILLA. FUNDADOR-INSTAURADOR DE LA COFRADÍA DEL NAZARENO.
Fray Anselmo de Málaga fue Ayuda en Duvergé desde 1947 al 52, y Párroco en el período 19-6-1954/26-3-1955.
Fray Francisco de Cogollos Vega, fue Ayuda en Duvergé en 1954.
Fray Justo de Berja, fue Ayuda de Duvergé en 1952-53.
Buscando información sobre este cura, abrevamos en el PLAN ESCOLAR DE GESTIÓN DE RIESGO del CENTRO EDUCATIVO SAN FRANCISCO DE ASÍS, elaborado por el Comité Escolar de Gestión de Riesgo, bajo la supervisión y monitoreo del Distrito Educativo 08-05 con la asesoría técnica del Programa de Riesgo, MINERD; expresando y transcribiendo lo siguiente:
El Centro Educativo San Francisco de Asís está ubicado en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, en la calle Pedro Jaime Tineo No. 144, en el mismo corazón del populoso sector de Baracoa. Limita al Norte con la avenida Imbert, al Sur con la avenida Hermanas Mirabal, al Este con la calle Santiago Rodríguez y al Oeste con la avenida Circunvalación.
En la historia del centro educativo se narra (basados nosotros en el Plan señalado) que:
Corrían los años correspondientes a la década de los 50. La iglesia católica estaba preocupada por los caminos que el país estaba transitando en todos los aspectos, pero sobre todo en el aspecto social y de conducta alejada de costumbres adecuadas a lo que deseaba para el ejemplo digno a los niños y jóvenes en formación.
La iglesia San José de la Montaña, ubicada en el popular barrio Baracoa, ha estado siempre pastoreada por los frailes menores capuchinos, que en principio eran de origen español. Ellos siempre en las homilías reclamaban mejores condiciones de vida para los lugareños y más dedicación de las autoridades en la preservación de estos espacios.
En ese tiempo proliferaban en los barrios de la Joya y Baracoa negocios dedicados a la prostitución, la violencia y a los vicios de alcohol de modo exagerado, que eran motivos de alarma en los habitantes de esos sectores y de la iglesia.
Las actividades religiosas en la parroquia, eran ayudadas por jovencitos que eran llamados monaguillos y que en su mayoría ya no asistían a la escuela o que nunca habían asistido y no existía una escuela para varones en el entorno, mientras que, si existía una escuela para niñas, llamada escuela San José.
Un sacerdote preocupadísimo por esta situación, pensó en crear un centro educativo católico que recogiera esos niños y jóvenes que no asistían a la escuela por diferentes motivos. – Entre esos jóvenes había algunos que habían desertado de los estudios.
Entonces se creó un colegio en el patio de la parroquia, aprovechando una casona de madera y concreto que había sido usada antes por el colegio San José, que ya contaba con un edificio nuevo, construido donde antes existía un gran huerto; y una pequeña edificación que se había construido la capilla, para usarla en la celebración de la eucaristía mientras se trabajaba en la construcción de la nueva iglesia San José.
Ese sacerdote español se llamaba Fray Justo de Berja, hombre de gran inteligencia y rectitud en su vocación sacerdotal…
Fray Luis de Ausejo (en la imagen anexa como indicamos), fue Ayuda en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de Duvergé, del año 1947 al 1952; y Párroco desde noviembre de 1952 al 17 de enero de 1954.
El ingeniero Carlos Manuel Diloné de la Peña Histórica Sureña, nos dice: «Ese cura fue muy activo en Barahona.»
Ese cura es Fray Luis de Ausejo, capuchino. Estuvo en Duvergé también como hemos referido. Está sepultado en la iglesia San Juan Bautista, de Melilla, España.
Fray Leandro de Málaga fue Ayuda en Duvergé en 1952, 1953 y en 1956.
Bibliografía:
– Pérez y Pérez, Rafael Leonidas, Fundación de Duvergé y Otros Temas, Imprenta Offset Nítida, Santo Domingo, República Dominicana, 1992, pp. 190, 191.

(Combo de imágenes: Arriba: Años 50 del pasado siglo XX, 1er. picazo templo No. 3, Iglesia Católica de Duvergé -templo actual, ya remodelado-. Aquí, en esta foto figuran, entre otros, Rafael Leonidas Pérez Peña, el primero a la derecha del observador, padre de quien esto escribe; Fray Anselmo de Málaga, cura de Duvergé; Carlos Julio González, gobernador civil de la provincia Independencia con pico en mano; Roberto Ramírez Pérez -Dorito-, con corbata estampada -y sombrero en mano-; Gabriel Bello Peña, presidente del Ayuntamiento Municipal de Duvergé; Rufino Pérez Mella, Antonio Bello, presidente del Partido Dominicano local. La casa del fondo es la de donde vivía Ramón Bello -Ramón Cesó- con su familia. Abajo: Fray Luis de Ausejo).
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