La Descubierta

 Por el Dr. Rafael Leonidas Pérez y Pérez.

RAZONES históricas sobran para asegurar que el actual municipio de La Descubierta en la provincia Independencia, República Dominicana, tenía ya ese nombre de La Descubierta mucho antes de las luchas por la Independencia nacional, y asimismo mucho antes que cualquier contienda intestina como los lugareños por largos años erróneamente han creído, suponiendo combates a campo descubierto.

 Recordemos que para el 1508, según el cronista Pedro Mártir de Anglería en sus “Décadas…”, en el territorio correspondiente al presente a La Descubierta, había una capilla donde un aborigen trató de forzar a su esposa y quedó mudo y medio manco (¿hemorragia cerebral?). Este hecho repercutió como castigo divino de tal forma, que hizo convertir a Cristo a más indígenas, y a ser visitada la iglesia por más españoles cristianos, con mucha fe.

Solamente Ovando como delegado del Trono de España a la sazón, estaba investido de autoridad en la isla La Española para ordenar construir la capilla, primera evidencia de asentamiento hispano en lo que es hoy este pujante municipio sudfronterizo.

Para noviembre de 1684, Juan González, vecino de Azua, en el paraje de La Descubierta era propietario de un hato, como sostiene en su obra “Los Guerrilleros Negros”, Carlos Esteban Deive.

Luis Joseph Peguero en su “Historia de la Conquista, de la Española de Santo Domingo”, para el 1762 menciona al río La Descubierta con ese nombre.

Fechado en 1770, el mapa español de Fernando de Pineda, nos muestra viviendas en La Descubierta (sic). Véase de Emilio Rodríguez Demorizi la obra “Mapas y Planos de Santo Domingo”.

El 28 de agosto de 1785, Caro acusó recibo de su nombramiento desde el Hato de La Descubierta, a donde había llegado proveniente de El Fondo en medio de un devastador huracán. El meteoro lo detendría en el hato algunos días motivado por lo intransitable de los caminos. Haciendas y conucos habían sufrido daños (Carlos Esteban Deive, “Los Cimarrones del Maniel de Neiba”).

La guerra de la colonia española de Santo Domingo (actual República Dominicana) contra la francesa de Saint-Domingue (hoy República de Haití), que tocó el territorio que historiamos, fue en el 1793 y ya la Descubierta existía.

En 1844, el general Pedro Santana dispuso atender a la defensa de la línea fronteriza del Sur, y al efecto, entre otros poblados, situó un destacamento en La Descubierta, próximo al extremo noroeste del lago Enriquillo, para que junto al de Las Damas (Duvergé), al sur de dicho lago, vigilara hasta el lago del Fondo los caminos que por allí concurrían al valle de Neiba (Casimiro N. de Moya, “Boceto Histórico del Descubrimiento y Conquista de la isla de Santo Domingo”). Eran aprestos por la firmeza de la Patria.

 LOS DESCUBIERTEROS, en más de una ocasión dentro y fuera de su comarca, dijeron presentes cuando el haitiano invasor, hoyando nuestro país, quiso con ímpetu desolador, apagar el ideal de Duarte gritado a todos los rincones del orbe, aquella noche memorable del 27 de febrero, 181 años hace ya.

En enero de 1873 se perpetró un atentado contra la vida del general José María Cabral y Luna, jefe azul, en La Descubierta, del que saliera ileso, como nos señala en “Los Carpinteros”, Joaquín Balaguer.

Para el 1885 la parroquia de Neiba comprendía entre otras secciones la de La Descubierta (Emilio Rodríguez Demorizi en “Relaciones Geográficas de Santo Domingo”).

En el “Atlas de Geografía de la Isla de Santo Domingo” hecho por Casimiro Nemesio de Moya el 21 de agosto de 1890, entre otras jurisdicciones figura La Descubierta perteneciendo al Distrito de Barahona.

Juan Carlos García en su columna “Breve que te quiero breve”, página 11 del periódico El Nacional de fecha 19-11-2001, nos hace saber lo siguiente:

 “Dicen que cuando el Arca de Noé estuvo llena hasta el tope, cuando todos los animales se empujaban unos con otros buscando imponer su espacio vital, con un rugido atroz, el león se proclamó, de una vez, el rey a bordo. Su poder y su fiereza eran legendarios desde antes de abordar el gigantesco barco salvavidas. Por lo que todos los demás animales bajaron la cabeza y se apartaron con temor.”

 “Sin embargo, en una temeraria respuesta sin parangón hasta ese momento en el mundo, como un motín a bordo con visos de heroísmo, rápidamente se desató una revuelta incontenible dentro del Arca, que casi la hunde.”

 “Ocurrió que la abeja reina dijo que de ningún modo perdería su corona y que el león jamás podría gobernar seguro ni tranquilo si no compartía el trono con el diminuto, pero valiente patriota insecto. La abeja parecía estar dispuesta a todo.”

 “Cuando la discusión adquiría visos de revolución entre la fauna del crucero selvático, sucedió lo peor: blandiendo una minúscula espada, la mariposa Monarca exigió un rango similar: o los tres o se hunde la barca, exclamó.”

 “Pero entre tantas intolerantes exigencias, mientras afuera el diluvio arrasaba al mundo con furia ciega, dentro del endeble buque, la cosa quizás era peor: de pronto saltaron al centro de la escena el escorpión imperial y el pingüino emperador, furiosamente decididos a tomar el control de la nave, porque veían peligrar sus poderes casi divinos y sus respectivos rangos ancestrales.”

 “Noé estaba a punto de perder el control con tantos reyes a la vez, cuando llegó la garrapata coronaria y amenazó adherirse a todos y chuparles hasta el tuétano, si no la reconocían como jefa suprema del único navío de todo el planeta.”

 “Pero allí mismo llegó el lagarto alteza y de un lengüetazo devoró esa cruenta amenaza. Y sin perder un sólo segundo, el lagarto de marras se erigió como el verdadero dueño de la situación, so pena de volver a disparar su lengua voraz a todo aquel que osara desafiarlo. Pero justo cuando esgrimía sus pavorosas amenazas, de un cesto salió la cobra real y picó de muerte al pobre animalito: uno menos, dijo…”

 “Hasta la fecha, se desconoce cómo se conjuró este gris capítulo dentro de la historia no contada del bíblico navío, porque en la Naturaleza, aún hasta nuestros días, hay más de una docena de animales con nombres imperiales, por lo que eso del rey de la selva está por verse, ya que hasta existe la mosca león. Así que imagínense.”

 PARA REFLEXIÓN…

 Muchas gracias.

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